Y quiero diferenciar el miedo de otros miedos, voy a tratar de hacerlo lo mejor posible.
Un miedo es el miedo racional "adulto": el miedo a quedarse sin trabajo, a no llegar a horario, miedo de no poder con las obligaciones, miedo a quedarse solo, al amor no correspondido. Este miedo te hace preocupar, te quita el sueño, te sube la presión, te hace perder el pelo. Hoy no tuve ese miedo (aunque otros días lo tuve).
Otro miedo es el miedo irracional "infantil" que te viene de chico, que te bloquea: el miedo a los perros, el miedo a la oscuridad, a las alturas, a los payasos. Este miedo causa que evites los perros, prendas la luz, no subas a escaleras, que dejes de hacer cosas. Hoy no tuve ese miedo (aunque otros días sí).
Hoy tuve un sueño, era algo como que yo estaba en un cuarto de hotel, y sabía que venía un fantasma. Y de pronto lo ví, pasando por la puerta. No entró, sino que pasó de largo, pero sabiendo que yo estaba. El miedo que sentí no lo sufrí en la cabeza ni en el corazón, me llegó de los huesos, de los huesos de los brazos, para ser más preciso. Me hizo poner los pelos de punta, la piel de gallina, y sentí que en lugar de sangre tenía un líquido frío y espeso en las venas. O sea: me re cagué en las patas pero mal. Sentí como que el corazón no me funcionó por una hora seguida. Y cuando terminó, pensé: "qué bueno que estuvo, la verdad hace tiempo que no sentía tanto miedo!" y me llevé a los chicos al parque de la costa, a subir a la montaña rusa.
PD: de chico tenía un sueño, lo tuve un par de veces o más. El sueño era que me perseguía un monstruo, era grande como un dinosaurio pero amorfo. Me corría por las calles, y yo me escapaba desesperado. Me escondía en algún negocio o en alguna casa, pero me seguía igual. Entonces, en la desesperación y terror absoluto, cerraba los ojos para no verlo más y que sea lo que sea. Y lo veía igual, aún con los ojos cerrados, seguía viniendo hacia mí...
Un miedo es el miedo racional "adulto": el miedo a quedarse sin trabajo, a no llegar a horario, miedo de no poder con las obligaciones, miedo a quedarse solo, al amor no correspondido. Este miedo te hace preocupar, te quita el sueño, te sube la presión, te hace perder el pelo. Hoy no tuve ese miedo (aunque otros días lo tuve).
Otro miedo es el miedo irracional "infantil" que te viene de chico, que te bloquea: el miedo a los perros, el miedo a la oscuridad, a las alturas, a los payasos. Este miedo causa que evites los perros, prendas la luz, no subas a escaleras, que dejes de hacer cosas. Hoy no tuve ese miedo (aunque otros días sí).
Hoy tuve un sueño, era algo como que yo estaba en un cuarto de hotel, y sabía que venía un fantasma. Y de pronto lo ví, pasando por la puerta. No entró, sino que pasó de largo, pero sabiendo que yo estaba. El miedo que sentí no lo sufrí en la cabeza ni en el corazón, me llegó de los huesos, de los huesos de los brazos, para ser más preciso. Me hizo poner los pelos de punta, la piel de gallina, y sentí que en lugar de sangre tenía un líquido frío y espeso en las venas. O sea: me re cagué en las patas pero mal. Sentí como que el corazón no me funcionó por una hora seguida. Y cuando terminó, pensé: "qué bueno que estuvo, la verdad hace tiempo que no sentía tanto miedo!" y me llevé a los chicos al parque de la costa, a subir a la montaña rusa.
PD: de chico tenía un sueño, lo tuve un par de veces o más. El sueño era que me perseguía un monstruo, era grande como un dinosaurio pero amorfo. Me corría por las calles, y yo me escapaba desesperado. Me escondía en algún negocio o en alguna casa, pero me seguía igual. Entonces, en la desesperación y terror absoluto, cerraba los ojos para no verlo más y que sea lo que sea. Y lo veía igual, aún con los ojos cerrados, seguía viniendo hacia mí...






